¿CREER EN PARTIDOS POLITICOS?

Publicado: septiembre 8, 2011 en columnas

Los partidos políticos son, o más bien, debieran ser, al concepto de muchos chiapanecos y mexicanos instrumentos mediante los cuales la sociedad organizada puede acceder o coparticipar del poder.
Esto desde luego en el terreno de la teoría. La cruda y lamentable realidad (snif, snif) los partidos políticos han sido transformados en cotos de poder, franquicias mercantiles, membretes que no representan a nadie y que a todos nos cuestan, con eso que hasta les entregan millones de pesos para que nos armen un circo.

La corriente de opinión en torno a la urgencia de dar solidez jurídica y constitucional a la figura de las “candidaturas ciudadanas”, no es otra cosa sino un reconocimiento tácito de que la figura de los institutos políticos en nuestra famélica democracia ha quedado rebasada, es obsoleta y para colmo, en el caso particular de nuestro país, como ya apunte monstruosamente costosa.

En estricto sentido, si nuestro sistema de partidos gozara de cabal salud, no haría falta desgarrarse las vestiduras en torno a las mentadas “candidaturas ciudadanas”. Los partidos están moralmente obligados a promover a los mejores hombres y mujeres como candidatos a cargos de elección popular. La figura de “candidato externo” está reconocida en los aparatos estatutarios de muchos de nuestros partidos. El problema en realidad estriba en una enorme simulación “un truco que nos jode a todos” -dijeran en Villaflores-
En términos reales, los tres partidos políticos “grandes” de nuestro país -cuya grandeza estriba sólo en sus prerrogativas y su presunta membresía, no en su aportación a las verdaderas causas nacionales-, son entes cerrados a las expresiones y liderazgos verdaderamente arraigados en nuestra población, como el partido tricolor que repartía horchata en pipa y pozol en tambo de aceite de 200 litros.

Hablar de cacicazgos, mesianismos, clientelismo y demagogia resulta redundar de manera innecesaria en los ancestrales padecimientos de nuestro sistema partidista.

Si bien es cierto que lo ideal es que todo mexicano en plenitud de votar y ser votado pueda postularse a cualquier cargo de elección popular por derecho propio, sin la necesidad de plegarse a los intereses o componendas de nuestros poco prestigiados partidos políticos, también hay que considerar que el no establecer restricciones claras en este apartado puede entronizar de la noche a la mañana a cualquier maniático que con recursos suficientes – incluso de dudosa procedencia- pueda catapultarse al poder en el ánimo de satisfacer cualquier apetito personal o incluso por mera ocurrencia. Rcordemos al Doctor Simi y otros entes que solo recordaron dan nauseas.

Seamos claros: si nuestros partidos políticos sirvieran para el objetivo que son las nesecidades del pueblo, no necesitaríamos las dichosas candidaturas ciudadanas. ¡que jodido!

puntos suspensivos…
Esau Guzman Morales, edil de Tuxtla Chico ya les demostró a sus desgobernados que lejos de mantenerse en la linea en favor del desarrollo esta ya en búsqueda de una diputación, esos actos protagónicos le cuentan al erario publico municipal, el edil envía a representantes a eventos donde su presencia es importante, este tipo de POLITICOS deben de ser frenados ¿votaría por quien abandona a sus representados por ir en la búsqueda de otra REPRESENTACION? el dinero no lo hace todo…El gobernador Sabines Guerrero hizo un llamado a tener fe en Chiapas al inaugurar el Hotel Hilton, desde luego si el mandatario avanza es lógico que por consecuencia las inversiones llegan y Chiapas se mantenga como punta de lanza rumbo a un desarrollo planeado.
Opiniones, quejas gritos y amenazas al correo rogerlaid@gmail.com

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